Te escriben a las 23:40: qué hace tu chatbot cuando el negocio está cerrado
Las preguntas no esperan a que abras. Cómo responde el asistente de ChatME de madrugada, por qué nunca ofrece una cita fuera de tu horario real, y qué pasa cuando la consulta se complica.
ChatME··3 min de lectura
Son las 23:40. Alguien ha encontrado tu negocio buscando en Google, ha entrado en tu web o te ha escrito directamente por WhatsApp, y quiere saber si tienes hueco, cuánto cuesta o si haces envíos a su zona. Tú estás durmiendo. Si tiene suerte, se acuerda de escribirte otra vez mañana. Si no, para cuando abras ya ha resuelto la duda en otro sitio.
No es un problema de que trabajes poco. Es que las preguntas no esperan a que abras, y un negocio pequeño no puede tener a alguien despierto para contestarlas.
Tu chatbot no cierra cuando tú cierras
Da igual la hora a la que llegue la pregunta: el asistente de ChatME responde al instante, de madrugada, en festivo o mientras estás fuera, con la misma base de conocimiento que ya usa en horario normal —precios, servicios, ubicación, lo que hayas cargado en el panel—. No es una respuesta automática genérica del tipo «ahora estamos cerrados»: es la misma conversación que tendría contigo a las 11 de la mañana, solo que a las 23:40.
Eso vale tanto si te escriben desde el chat de tu web como si te escriben por WhatsApp: en los planes Pro y E-commerce es el mismo asistente el que contesta en los dos sitios, entrenado una sola vez.
Donde sí importa el horario: las citas
Aquí está el matiz que de verdad marca la diferencia, y es donde muchos negocios se ponen nerviosos con la automatización: el asistente nunca ofrece una cita fuera de tu horario real. Si tienes activadas las citas con Google Calendar, el chatbot combina dos cosas antes de proponer un hueco a las 23:40 —o a cualquier hora—: tu horario de atención configurado en el panel, y las franjas que ya tienes ocupadas en tu calendario. Solo ofrece huecos que cumplen las dos condiciones a la vez.
Eso significa que si tu horario cruza la medianoche —un bar que cierra a la 1, un servicio de urgencias que empieza a las 22:00—, el chatbot respeta exactamente ese horario, no una versión simplificada de 9 a 17. Y si ya tienes algo apuntado a mano en tu Google Calendar, no habrá doble reserva: la cita se crea directamente en tu calendario en cuanto el cliente confirma, no en una hoja aparte que luego hay que cuadrar.
La toma de citas viene en el plan Basic y superiores (ver planes); en Free no está disponible.
Lo que no hace, y conviene saberlo
El asistente no tiene a nadie despierto detrás a las 23:40 tomando el relevo si la pregunta se complica. Cuando algo se sale de lo que sabe responder —o el cliente pide hablar con una persona—, recoge sus datos y te avisa por email, a la dirección que configures en tu panel, con la conversación completa; la encuentras también registrada ahí al día siguiente. No hay un traspaso en caliente a un humano en mitad de la noche: lo que hay es que ninguna consulta se pierde, y tú la retomas a primera hora con todo el contexto ya recogido.
Tampoco inventa disponibilidad que no existe: si no tienes horario configurado o el hueco pedido ya está ocupado, no lo ofrece. Prefiere decir que no hay hueco a prometer uno que luego no exista.
Cuánto cuesta que conteste de madrugada
Si la conversación llega por el chat de tu web, nada distinto a lo de siempre: está incluido en cualquier plan, sin coste por conversación. Si llega por WhatsApp Business, tampoco: Meta no cobra los mensajes que te envían tus clientes ni las conversaciones de servicio, que es justo lo que hace el asistente al responder. El canal de WhatsApp está incluido en los planes Pro y E-commerce.
Si te preguntan a las 23:40, contestar no te cuesta una persona despierta ni un euro de más. Solo te cuesta haber configurado bien tu horario, para que lo que el chatbot promete sea justo lo que tú puedes cumplir.
Si te atascas configurando el horario o las citas, escríbenos a info@chatme.es.
*La disponibilidad puede variar según el país.*
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