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Las mismas cinco preguntas antes de pedir cita: quién las contesta en tu clínica

Precio, duración, parking, seguro y qué preparar antes de la visita: las mismas cinco preguntas, una y otra vez, antes de que un paciente pida cita. Cómo las responde el asistente de ChatME y quién agenda la cita de verdad.

ChatME··5 min de lectura
Las mismas cinco preguntas antes de pedir cita: quién las contesta en tu clínica

Son las diez de la mañana y en recepción suena el teléfono a la vez que parpadea el chat de la web y llega un mensaje nuevo al móvil de la clínica. Tres canales, la misma pregunta: «¿cuánto cuesta una limpieza dental?», «¿cuánto dura la sesión?», «¿tenéis parking cerca?», «¿trabajáis con Adeslas?». La persona que atiende el mostrador contesta lo mismo por quinta vez esa hora, mientras el paciente que tiene delante espera su turno. Y el que preguntó por chat a las nueve y no obtuvo respuesta hasta las doce y media, para entonces ya ha pedido cita en otro sitio.

No son preguntas raras ni específicas de tu especialidad: son casi siempre las mismas cinco, las haga un paciente de una clínica dental, de un centro de estética o de una consulta de fisioterapia — precio, duración, ubicación y parking, si aceptáis su seguro, y si hace falta algo antes de la primera visita. Nadie va a la web a leer un catálogo entero para encontrar la respuesta; escribe la pregunta y espera una respuesta, no un "te lo confirmamos por email".

Que esas cinco preguntas las conteste al instante, no la persona de recepción

Con el asistente de ChatME entrenado con tu lista de tratamientos y precios, esas preguntas se responden solas, al momento y en el propio chat de tu web: qué incluye una consulta, cuánto dura, si hace falta traer algo, y el rango de precio real que tú has cargado — no una estimación genérica. Si un paciente pregunta si aceptáis su mutua, el asistente responde con la lista que le has dado; si no está en esa lista, lo dice en vez de inventarse una respuesta que luego alguien tiene que desmentir por teléfono.

Toda esa información vive en tu base de conocimiento: subes tu listado de tratamientos, precios, aseguradoras con las que trabajas y las indicaciones previas a cada visita, y el asistente responde con eso — en tu web y, si conectas también WhatsApp o Instagram, en esos canales con el mismo cerebro, sin volver a configurar nada. Es el mismo detalle que ya cuidas en la consulta: la información que das es exactamente la que tú has revisado, no la que un bot genérico se inventa para no quedarse callado.

Y si el paciente ya quiere reservar, la cita queda agendada de verdad

Cuando la conversación pasa de "cuánto cuesta" a "pues quiero pedir cita", el asistente no se limita a apuntar un mensaje para que alguien lo revise luego. Con las citas por Google Calendar activadas, comprueba en ese mismo instante tu horario real de consulta y tu calendario, y si el hueco está libre, la cita queda creada y confirmada ahí mismo, dentro del chat. Si esa franja ya está ocupada o cae fuera de tu horario, el asistente lo dice y pide otra — no promete un hueco que no existe ni dice "ya te confirmamos" para revisarlo a mano más tarde.

Esto funciona igual pida la cita un paciente nuevo para una primera visita o uno habitual para una revisión, y evita el doble apunte: si tú añades algo a mano en el calendario, el asistente lo respeta en la siguiente conversación sin que tengas que avisarle.

Lo clínico, siempre para el profesional

Hay una frontera que el asistente no cruza nunca, y es la más importante de esta lista: no da diagnósticos ni valora síntomas. Explica tratamientos, precios, duración y disponibilidad — todo lo que es información del centro, no criterio médico. En cuanto una pregunta pide una valoración clínica ("¿esta molestia es grave?", "¿me conviene este tratamiento a mí?"), el asistente lo dice con claridad y remite al paciente a hablarlo con el profesional, en vez de aventurar una respuesta.

Para esos casos, o para cualquier duda que prefieras que retome tu equipo en persona, puedes activar en tu panel un formulario con las palabras clave que suelen usar tus pacientes — "hablar con el doctor", "duda médica", "presupuesto a medida". Cuando aparecen en el chat, el asistente recoge los datos que le indiques y te llegan por email; la conversación completa queda registrada en tu panel, en Conversaciones, para que la retomes con todo el contexto.

Lo que no hace, y conviene decirlo

El asistente no sustituye a tu equipo clínico ni te pasa la conversación a una persona en directo dentro del propio chat. No verifica en tiempo real la cobertura exacta de una mutua ni negocia con la aseguradora: dice lo que tú le has indicado que cubres o no, y remite al paciente a confirmarlo con su seguro si hace falta más detalle. Y, como con cualquier dato de salud, tus pacientes están protegidos por el mismo cumplimiento con el que ya trabajas: datos alojados en la UE, sin venta de datos y un DPA firmable desde tu panel si tu clínica lo necesita.

Qué plan necesitas

Responder estas preguntas desde tu base de conocimiento funciona en cualquier plan, incluido el gratuito. Para que el asistente además agende citas de verdad contra tu Google Calendar, hace falta el plan Basic o superior; si además quieres que conteste por WhatsApp Business o por Instagram con el mismo cerebro, es en los planes Pro y E-commerce (ver todos los planes).

Si quieres ver el resto de lo que hace el asistente en clínicas dentales, de estética o de fisioterapia — desde cómo se entrena con tu propio catálogo hasta el resto de casos reales — tienes más en casos de uso para salud y clínicas, o escríbenos directamente a info@chatme.es.

*La disponibilidad puede variar según el país.*

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